¿QUÉ ES LA ECOGRAFÍA MAMARIA?

La ecografía mamaria es una técnica de imagen que utiliza frecuencias altas de ultrasonido, imperceptibles al oído humano. El rebote de estas ondas sonoras en las diferentes estructuras de los tejidos se traduce en una imagen que interpretara el radiólogo. En general la ecografía de mama proporciona muy buenas imágenes, excepto en mujeres muy obesas.

La técnica se basa en la capacidad de los diferentes órganos y tejidos del organismo para reflejar las ondas ultrasónicas que emite el aparato, lo mismo que el eco (de ahí el nombre de esta técnica de exploración).

Los ultrasonidos son producidos por la vibración rapidísima, de millones de veces por segundo, de un cristal especial contenido en el transductor ecográfico (la parte del equipo que se coloca sobre la piel y que manipula el ecografista).

La recepción del eco de los ultrasonidos la realiza el mismo transductor que los envió. Los ecos recibidos son enviados a una unidad de procesamiento que los convierte en imágenes que son visibles en un monitor. Las imágenes más representativas se imprimen en papel y suelen acompañar al informe de la exploración que realiza el especialista.

¿Cuándo está indicada?

La ecografia mamaría no sustituye a la mamografia de chequeo, debido a su incapacidad de detección de las microcalcificaciones (depósitos de calcio que en algunas ocasiones pueden indicar la presencia de un pequeño cáncer). Únicamente en el caso de gestantes y mujeres jóvenes se utiliza como método de diagnóstico inicial en lugar de la mamografía.

El estudio ecográfico permite distinguir entre un tumor sólido y un quiste de mama (liquido). Así mismo mejora la caracterización los nódulos sólidos (como complemento de la mamografía) y permite la identificación de los mismos en la mama densa radiologicamente.